“Apocalípticas” surge de su fascinación por las mujeres que ocupan un lugar central en las películas de terror. Profundiza en la exploración de personajes femeninos que encarnan el caos: aquellos que evocan miedo, gritan y alteran las normas sociales. El proyecto contempla la esencia de lo apocalíptico, yuxtaponiendo sus connotaciones oscuras y misteriosas con la idea de revelación. Esta revelación significa el abandono de las expectativas sociales de bondad y de las nociones prescritas de lo que significa ser "buena".
La publicación desafía la narrativa convencional al ilustrar la posibilidad de abrazar el lado más oscuro de una, el deseo de dar miedo, revelarse en soledad, expresar descontento y renunciar a la búsqueda de ser percibida como “buena” o agradable. A través de una colección de dibujos vibrantes con lápices de colores y pasteles grasos, el libro presenta fotogramas de películas de terror y partes de diálogos, que retratan la naturaleza aterradora y desenfrenada de estas protagonistas femeninas.
La publicación desafía la narrativa convencional al ilustrar la posibilidad de abrazar el lado más oscuro de una, el deseo de dar miedo, revelarse en soledad, expresar descontento y renunciar a la búsqueda de ser percibida como “buena” o agradable. A través de una colección de dibujos vibrantes con lápices de colores y pasteles grasos, el libro presenta fotogramas de películas de terror y partes de diálogos, que retratan la naturaleza aterradora y desenfrenada de estas protagonistas femeninas.
En este proyecto también tuvo una exposición curada por la artista Maria Isabel Rueda en LA BRUJA RISO en la ciudad de Medellin